38. Sofia bajo cero

41km -3304km- dragoman a sofia
Decido continuar aunque las cosas se hayan puesto dificiles. La capital esta a unos 40 km. Con este frio debo ser mucho mas meticuloso. Primero preparo las alforjas y a regañadientes salgo fuera a ponerselas a la bici. Lleno los bidones de agua. Me pongo el termico. Hago estiramientos. Ejercicios cardiovasculares y cuando estoy caliente me pongo la chaqueta que teoricamente me mantendra esa temperatura corporal. He puesto toda la carne en el asador, con eso me refiero a que no tengo con que mas abrigarme. Pasa por mi cabeza que si me he pasado sera peor. Quiero evitar sudar en exceso, de lo contrario cuando me pare ese sudor me hara sentir muy frio. Pero no, no me sobra ni una capa de ropa… pedaleo a gusto y a pesar de los 2 pares de calcetines, una bolsa de plastico, la zapatilla y un paraviento sobre la zapatilla, aun con eso, se me entumecen los pies. Pedaleo por incercia. Paso por una gasolinera con termometro digital exterior: -13°C. El viento encuentra los huecos y se cuela por debajo del anorak. Al igual que los pies, mis manos estan en otra dimension en la que tanto el tacto como la movilidad parecen de otro planeta. Cuando trato de beber agua esta se ha convertido en un bloque de hielo.
Llego a Sofia y me invade un placentero sentimiento. «Hoy he ganado la batalla» y debo admitir que ha sido duro. La ciudad esta nevada pero las vias principales son transitables. Me encuentro con Sevim y pasamos el resto del dia en su piso-buhardilla mientras contemplamos por la ventana como la nevada se intensifica.
La nevada cesa durante la mañana siguiente y aprovecho para ver la ciudad. Hay tanta nieve en las calles que los pies me quedan calados en minutos, pero lo peor sigue siendo el frio. Estamos a -14°C y segun las predicciones llegaremos a -20°C la noche del 31 de diciembre. Estar mas de dos horas en el exterior es una tortura. Que frio carajos! Asi no puedo pedalear, me esperare a pasar la noche vieja aquí con Sevim y sus amigos.
La noche del 31 cogemos un bus hasta un pueblecito a las faldas de los Balcanes. Alli nos refugiamos en una pequeña casa. Somos unos cuantos. Unas 20 personas. Aqui no se comen las uvas. Sin embargo preparan un burek tradicional y dentro, envueltos en papel de aluminio, deseos escritos a mano. Me ha tocado hacer puenting… En television el presidente nos felicita el nuevo ano y entre todos iniciamos una especie de comba al estilo bulgaro. Feliz 2015!





















madre mia k locura pedalar con ese frio !!!eres un valiente, besos
Menuda carapingüino la tuya!!! jajajajaja
Y muy buen fiestón de fin de año!
la sensación de que se te dormían las manos solo por quitaste los guantes…muy bestia