50. Cuesta arriba

4480km Devrek . Bosque . Mengen
Al cambiar de rumbo y virar hacia el sur me encuentro con las montañas.
Todo está nevado a excepción de la carretera que serpentea montaña tras montaña en continua ascensión. No da ni un respiro. El asfalto se mezcla con el agua del deshielo y de la suciedad de los camiones. Curiosamente a medida que voy subiendo y alejándome de la costa la nieve va desapareciendo. A media tarde llego a Devrek donde me encuentro con Erin, es médico en el hospital y comemos allí con unos compañeros suyos. Es un pueblo pequeño y poco turístico. Todos se conocen y no paso desapercibido. Menos todavía cuando Erin hace alarde de su nuevo amigo al grito de » Turista, turista!».
Esta noche no he descansado suficiente. Me noto cansado y la musculatura de las piernas agarrotada. Mis calentamientos y estiramientos dejan mucho que desear y eso pasa factura. Desayuno con uno de los amigos de Erin y encaro la montaña. Son rampas muy pronunciadas, de un 10% y más, sin momentos de descanso. El estado de la carretera empeora por las obras que están realizando. Es un ir y venir de camiones que me adelantan despacio y cerca, los puedo tocar con los dedos. Después de dos horas y veinte km encuentro un pequeño oasis regentado por Mohamed. Es un puesto de comida hecho con maderas y plásticos. Me parece el Hilton de Turquía. Hay huevos fritos, pan y té. En el interior tiene una calefacción de leña donde hace el té. La parada se me alarga y con el estómago demasiado lleno y un sueñecito muy dulce me monto en la bici. El frío y la subida pueden conmigo y a los pocos km veo un alto que le da la luz del sol y monto la tienda. He visto una fuente no muy lejos cuando subía y voy caminado a llenar los bidones. Un camionero está recogiendo agua y después de las típicas preguntas me dice que siga unos 30 km más hasta una aldea porque estoy en una zona en la que abundan los lobos. El echo de desmontar la tienda y volver a pedalear me da tanta pereza que prefiero vérmelas con un lobo. Volviendo a la tienda aún con luz de día veo en el suelo huellas de perro o lobo. Me desconcierta un poco hasta que entro en el saco y cierro los ojos.
Tenía razón el camionero, a los pocos km encuentro el pueblo de Mengen. Es conocido por su escuela de cocina. Pregunto en la residencia de estudiantes de la escuela y me dejan dormir allí. Aprovecho la tarde para pasear por el pueblo, está en un valle rodeado de enormes montañas.
























GUAUUUU VAYA SUBIDAS,,Y TB CUANTO FRIO HABER SI YA PRONTO CAMBIAN LAS TEMPERATURAS , UN BESAZO
Hola aventurero!!!!
Veo que has roto todas las estadisticas, las apuestas de que te rendirias han quedado en un saco!!! Estoy super orgullosa de ti!!!
Por cierto, yo me haria una ballesta o algo y el proximo lobo me lo comia… Jijiji!!!
Es que yo aposte por mı y no me gusta perder jeje
La gente que he ıdo conocıendo me ha ıdo ‘armando’ regalandome navajas y cuchıllos. ahora tengo tres y ıguaşl me los quıtan en la frontera!
Germán,
No ens coneixem, però hem sabut de la teva aventura aquest dissabte a l’òptica amb els teus pares, volem desitjar-te molta sort, que un projecte d’aquesta envergadura la volta al món en bicicleta ha de ser una cosa indescriptible, viu-lo, disfruta, ànims, força i molts pedals.
Salutacions
Nuri i Robert
Hola Robert ı Nurı, com esteu?
Heu estat a l’optıca? espero que no us donessın gaıre la tabarra 🙂
Dema ja entro a Georgıa per la costa del mar Negre fıns a la cıutat de Batumı sı tot va be.
Gracıes pel vostre mıssatge ı ens veıem per aquı!
German
Hola Germán! No dejo de asombrarme con las personas que encuentras,con los paisajes,con tu valentía..hacía unos días que no te seguía y ahora ves todo en un ratito y es que cuando empiezo a leerte ya no puedo dejarlo ..jaja..no habrás equivocado tu profesión?.Un superbeso.MJ
Hola MJ! ahora mısmo estoy escrıbıendo mas entradas y contento porque manana cambıo de paıs! Un beso!
Germán 2 – Lobos 0….a estos ya les tienes la medida tomada!!