42. A la espera

3956km – Estambul
El envío se ha retrasado y me veo obligado a alargar mi estancia en la ciudad. Pasaré una noche más en el hostal y luego buscaré a alguien que me pueda alojar para no salirme de presupuesto. El hostal es el World House Hostel, os lo recomiendo si buscáis un sitio céntrico, limpio, económico y que además son simpáticos. Da la casualidad que un grupo de estudiantes de Chiclana de la Frontera se aloja también aquí. Es un placer poder hablar de nuevo en español y escuchar las anécdotas del viaje que están haciendo con la escuela. Preparan una obra de teatro con grupos de alumnos de diferentes países. Desde aquí les deseo mucha suerte.
Me voy a merodear por la ciudad y subo a la torre de Gàlata, s.XIV. Hace un sol radiante y veo son problemas el continente asiático, el palacio de lo sultanes, santa sofia, la mezquita azul… Entro en una mezquita y presencio el momento de la oración. Recitan para ellos mismos versos en árabe pero la mayoría no entienden esa lengua. Cuando acaba el rezo me acerco a unos voluntarios. Son un hombre y una mujer que se prestan a informar a turistas sobre el Islam. Pregunto mucho y ellos me responden muy gentilmente. Afirman que según el Islam no existe la relación de amistad entre hombres y mujeres. La mujer debe tapar su rostro y manos. Todo esto para evitar la tentación y así proteger a la familia. Desaprueban lo que está sucediendo en Siria e Irán. «Están matando a musulmanes en nombre del Islam, qué sentido tiene eso». Me despido, le doy la mano al caballero y al tendérsela a la mujer muy amablemente se disculpa diciéndome que no se estrecha la mano con hombres por respeto a Allah. Saliendo de la mezquita conozco a tres universitarias francesas que estàn de vacaciones, hacemos buenas migas y pasamos el resto del día juntos.
He encontrado a Astrid, casualmente también francesa. Trabaja en Estambul y me acoge en su casa mientras espero que llegue el paquete. Profesora de francés en el Liceo Francés, valga la redundancia. Vive con Morris, un carlino de siete meses. Hace casi tres anos que llegó a la ciudad y parece que va para largo.













Sigo con deleite tu periplo. Eres un cronista excepcional. Estas acumulando una variedad de personajes en tu «novela» increible. La riqueza de vivencias es increible. ¡Ánimo!
muchas gracias Jesús, me alegra saber que sigues el blog y te gusta lo que va sucediendo. Me gustaría ser más regular en las entradas pero la constante improvisación del viaje en ocasiones no me deja tiempo ni energía para escribir.
un abrazo
hola,vaya con el paquetito espero k el contenido sea de tu agrado,jeje
las fotos como siempre son geniales y la del perrito despues del baño
preciosa,,,un besazo
No le pongas nunca un vestidito a Dobi o Taco porfavor jeje
Ostias cuanto color y contraste de todo, fotos, gente, perros, porras de fumar..
Se te ve renovado..
Por cierto, enhorabuena, el blog se ve cada vez mejor!!
Un abrazo bro
David vente aquí y te renuevas hasta las gafas, mínimo las plaquetas jajaja
Que sensación dejar Europa atrás y adentrarse en Asia en bicicleta….piel de gallina!!
y tanto Alberto, aunque se hizo larga la espera fue en gran momento