77km – 3956km- Silivri a Estambul asian side
Entrar a Estambul en bicicleta es un acto que catalogaría entre heroico y estúpido. Sólo hay una carretera de entrada, la D-100. Tres carriles en ambos sentidos y sin arcén. Polución. Coches pasando a todo gas sin respetar distancias. Y casi peor que todo eso, el ruido. Un ruido irrespetuoso de los coches al pasar unido con los cláxones de los conductores menos pacientes. Debo cruzar el Bósforo ya que Ayca vive en la parte asiática. Por fortuna esa carretera infernal pasa al lado de la terminal de ferries. Todo ha sido muy rápido. Un poco atropellado. Con el malestar aún en el cuerpo subo al ferry. Está anocheciendo. Al alejarnos del puerto veo dos imponentes mezquitas iluminadas en lo alto de una colina; todavía no lo se pero son Santa Sofía y la Mezquita Azul. Estoy cruzando en Bósforo, voy a pisar Asia. El malestar se desvanece mientras contemplo maravillado Estambul, la puerta a Oriente.
Sin demasiados rodeos encuentro la calle donde vive Ayca. Me ha preparado yaprak manti para cenar, una deliciosa comida turca. Ayca me explica el concepto de «macho» en Turquía y me muestra su desacuerdo con el actual gobierno. Sobre el Islam «es una religión hecha para los hombres». Por la mañana hacemos el recorrido turístico habitual, hay tantísima gente que se provocan tapones humanos en las calles cercanas al bazar. Estambul conserva esa esencia de capital de grandes imperios.
Recibo respuesta de un mail. GAES centros auditivos me facilitará un gps y un geolocalizador. Con esas herramientas además de no perderme podré mostrar un mapa en este blog donde se vea cuál es mi posición a tiempo real. Espero tenerlo operativo en el blog la semana próxima. Para poder realizar el envío, GAES necesita una dirección de un hostal, busco uno y mientras espero a que llegue recorro Estambul con calma, sin prisa, como un ciudadano más. Si todo marcha en 2 o 3 días podré seguir mi camino.
148km – 3879km – Edirne – Corlu – Silivri
Tras pasar la frontera llego a Edirne. Mientras cruzo un antiguo puente romano junto a una mezquita el imán hace la llamada a la oración y acto seguido varias mezquitas responden con el mismo canto en árabe. Es un momento mágico. Turquîa me da la bienvenida.
Me encuentro con Kubra y vamos a su casa para dejar la bici. Tiene 26 anos, es enfermera y está viviendo en Edirne por trabajo. Vamos a cenar con unas amigas suyas a un restaurante repleto de gente. Costillas rebozadas, pepino en rodajas, tomates, pan y para beber yogurt con agua y sal. De postre baklava…mi perdición.
Son unas personas muy abiertas y podemos hablar sin tapujos de la cultura turca y del Islam. Todas ellas son musulmanas aunque no sigan al pie de la letra el Coran. No es fácil rezar cinco veces al día, no beber alcohol y no tener amistades masculinas para unas chicas jóvenes del siglo XXI. En ocasiones se encuentran en conflictos familiares por esos temas. Todas ellas viven solas y no están casadas, las familias màs tradicionales no lo ven bien.
Al día siguiente nos vamos a recorrer la ciudad. Un mini bus nos lleva al casco antiguo. A lo lejos veo unos enormes minaretes que sobresalen del skyline de la ciudad. Es la mezquita de Selim. Y los minaretes son los mas altos de Turquía con 70 metros de altura. La mezquita fue construida por el sultán otomano Selim II en 1575 y es una obra de arte.
Cada mes de Julio se celebra el torneo de Kirkpinar de lucha con aceite en Edirne. Mientras recorremos las galerías de un museo me cautivan los numerosos retratos de luchadores turcos del antiguo imperio otomano. A día de hoy sigue siendo un importante torneo en el país.
Sigo mi ruta hacia Asia, ya estoy cerca. La carretera es completamente recta, con un arcén generoso aunque en ocasiones lleno de lodo. Sea como fuere acabo bien sucio el día. Entrando a un pueblo paso delante de un edificio que tiene escrito Casino en la entrada y una caseta de seguridad con dos guardias. Un hombre uniformado me pregunta quién soy y me invita a pasar. No es un casino, es una base militar y estoy con el teniente. Me ofrece comida y té. Resulta ser un especialista en desactivaciœn de explosivos. Habla con acento british. Le pregunto sobre los Sirios y me dice que son un gran problema en el país. La mayoría huyen de la guerra y no tienen papeles ni trabajo ni dinero. En Estambul se calcula que viven dos millones de sirios. El teniente es musulmán y quiero saber que piensa de los yihadistas, «Lo que hace esa gente va en contra de los principios del Islam» me dice.
Sigo mi camino, llego a Silivri y me reencuentro con el mar, esta vez el mar de Marmara. Llego al atardecer, el mar es una balsa y unas nubes en el cielo le dan la apariencia de un espejo. Hablo con unos jóvenes que me acompañan a una pensión. Me piden 15 liras (fifteen) me parece muy barato (5 euros), entro la bici, dejo las cosas en la habitación y bajo a pagar. Ahora son 50 liras (fifty). Me dice que ha sido una confusión bla bla bla al final lo cerramos por 30. Por la mañana la mujer de la panadería me regala un trozo de borek y me subo a la bici dirección Estambul.
427km – 3731km – Pazardjik – Plovdov – Asenovgrad – Dimitrovgrad – Lyubimets
La temperatura se ha vuelto màs llevadera. Entre -3°C y -7°C. Un regalo tras esa ola de frîo. Ademàs el viento sopla del oeste y me ayuda a avanzar. Los nubarrones se desvanecen y un radiante sol me acompana varios dîas.
Al no poder ir por autopista me veo obligado a recorrer viejas carreteras nacionales que tras la nevada son autenticas pistas de esquí. Tenîa mis dudas sobre si podría circular sobre nieve. Tras una caída y varios patinazos le cojo el truco.
Me ha dejado anonadado la hospitalidad de los bùlgaros. En Pazardjik me alojo en casa de Margarita, su marido Joro y sus dos hijos. Me ensenan la ciudad y su historia. Grandes edificios comunistas están ahora vacîos o cumplen otra función. Tiene un zoológico gratuito que me sorprende mucho dada la precariedad económica del país en general.
En Plovdiv, la segunda ciudad de Bulgaria, conozco a Mihail. Es un joven bùlgaro de 30 anos. Me acoge en su casa, preparamos la cena y màs tarde comemos con su madre y novia. Su vida es un relato de sacrificio y superaciœn. Con 18 anos y ante la falta de trabajo Mihail decide irse a trabajar a el campo en Espana. Una empresa le ha captado mediante internet. Tras pagar 300 euros a razœn de gastos en transporte y alquiler llega a un pueblo de Sevilla. Resulta ser un timo. Ni trabajo, ni alojamiento, nada. No habla español ni inglès y tiene 100 euros en el bolsillo. Se plantea seriamente volver a casa con las manos vacías y el sabor de la derrota como sus compañeros han hecho. Sin embargo lo que hace Mihail es comprarse un saco de dormir y acudir cada día a la plaza del pueblo para oír a los chavales hablar. Pasa seis meses durmiendo en la calle y ya empieza a chapurrear español. Hasta que un día conoce a un hombre que trabaja en un cortijo y le ofrece trabajo y alojamiento. Y así estuvo diez anos viviendo en Espana. Resulta gracioso escuchar hablar a un búlgaro con acento andaluz. Me quito el sombrero por ti Mihail.
Al día siguiente visito Asenovgrad y conozco a Eli y su familia. Su madre prepara comida tradicional y charlamos sobre Bulgaria. El salario mínimo ronda los 130 euros al mes. Me cuentan que para mucha gente es imposible salir del país por el valor de su moneda. Me voy con Eli a visitar la fortaleza de Asen en las montanas. La larga caminata nos da tiempo para hablar. Eli y su familia son protestantes y tengo la fortuna de conocer mejor esa religión y hablar sin tapujos sobre temas tabú. Visitamos también una capilla y nos sale a recibir el encargado de su mantenimiento. Cuesta creer que venga hasta aquí cada día, estamos lejos del pueblo. Tomamos un té y nos despedimos, ha sido un día largo aunque no me haya subido a la bici.
En Dimitrovgrad me esperan Teodor y su familia. Es un adolescente ciclista con ganas de aventura. De nuevo tengo la suerte de probar platos típicos de la tierra que ha preparado su madre. El padre cultiva miel y me da un tarro lleno para el viaje. Con Teodor y sus amigos vamos a un bar a tomar algo y antes de medianoche ya estamos de vuelta. Otra vez duermo en cama y debo admitir que tengo ganas de usar la tienda.
41km -3304km- dragoman a sofia
Decido continuar aunque las cosas se hayan puesto dificiles. La capital esta a unos 40 km. Con este frio debo ser mucho mas meticuloso. Primero preparo las alforjas y a regañadientes salgo fuera a ponerselas a la bici. Lleno los bidones de agua. Me pongo el termico. Hago estiramientos. Ejercicios cardiovasculares y cuando estoy caliente me pongo la chaqueta que teoricamente me mantendra esa temperatura corporal. He puesto toda la carne en el asador, con eso me refiero a que no tengo con que mas abrigarme. Pasa por mi cabeza que si me he pasado sera peor. Quiero evitar sudar en exceso, de lo contrario cuando me pare ese sudor me hara sentir muy frio. Pero no, no me sobra ni una capa de ropa… pedaleo a gusto y a pesar de los 2 pares de calcetines, una bolsa de plastico, la zapatilla y un paraviento sobre la zapatilla, aun con eso, se me entumecen los pies. Pedaleo por incercia. Paso por una gasolinera con termometro digital exterior: -13°C. El viento encuentra los huecos y se cuela por debajo del anorak. Al igual que los pies, mis manos estan en otra dimension en la que tanto el tacto como la movilidad parecen de otro planeta. Cuando trato de beber agua esta se ha convertido en un bloque de hielo.
Llego a Sofia y me invade un placentero sentimiento. «Hoy he ganado la batalla» y debo admitir que ha sido duro. La ciudad esta nevada pero las vias principales son transitables. Me encuentro con Sevim y pasamos el resto del dia en su piso-buhardilla mientras contemplamos por la ventana como la nevada se intensifica.
La nevada cesa durante la mañana siguiente y aprovecho para ver la ciudad. Hay tanta nieve en las calles que los pies me quedan calados en minutos, pero lo peor sigue siendo el frio. Estamos a -14°C y segun las predicciones llegaremos a -20°C la noche del 31 de diciembre. Estar mas de dos horas en el exterior es una tortura. Que frio carajos! Asi no puedo pedalear, me esperare a pasar la noche vieja aquí con Sevim y sus amigos.
La noche del 31 cogemos un bus hasta un pueblecito a las faldas de los Balcanes. Alli nos refugiamos en una pequeña casa. Somos unos cuantos. Unas 20 personas. Aqui no se comen las uvas. Sin embargo preparan un burek tradicional y dentro, envueltos en papel de aluminio, deseos escritos a mano. Me ha tocado hacer puenting… En television el presidente nos felicita el nuevo ano y entre todos iniciamos una especie de comba al estilo bulgaro. Feliz 2015!
60km .3263km. Pirot a Dragoman
No me funcionan los accentos.
Hoy entro en Bulgaria y eso hace que los kilometros pasen mas rapido. Tras unas tres horas me encuentro en la frontera. Muestro el pasaporte y me dan el visto bueno. Bulgaria me da la bienvenida con unos tremendos nubarrones y un frio fuera de lo habitual. Para mas inri un par de perros que merodeaban por un bosque salen a recibirme ladrando. Hay pendiente y no les puedo dar esquinazo asi que los tengo detras durante unos kilometros. Tengo tanto frio que ni me molesto en parar y darles un par de voces. Ni pies, ni manos… pedaleo en forma automatica porque practicamente no tengo sensibilidad en las extremidades. Hoy voy sin plan, es decir, debo buscar un lugar donde dormir y con este frio la tienda no es una opcion.
El cielo gris era un mal augurio y como era de esperar mientras estoy cruzando unas montanas empieza a nevar. Al principio me hace gracia, «por fin nieve» pienso. Tras diez minutos no se ve el dibujo de la carretera y tengo sensacion de peligro. Me ha pillado la nevada y aunque estoy muy cerca de Dragoman esos pocos kilometros se me hacen eternos. Una cortina de nieve llueve del cielo con fuerza. Trato inutilmente de limpiarme la pantalla de las gafas con los guantes pero en 10 segundos vuelve a estar igual. Quitarse las gafas es inviable. Noto que la estabilidad de la bici es diferente. La carretera se cubre de blanco. La visibilidad ha empeorado y me preocupan los coches y camiones. Ya no tengo frio.
Bien esta lo que bien acaba y finalmente veo un cartel luminoso de una pension. Han cortado el agua porque al congelarse rompe las tuberias. Me da igual. Me siento en el paraiso. Solo tienen un radiador electrico. Me lo pongo bien cerca y me meto en el saco. Fuera estamos a -13°C.
Me quedo atrapado en Dragoman dos dias. La maquina quitanieves esta estropeada y hay demasiada nieve.
Bienvenido Invierno, Bienvenido a Bulgaria!
300 km- 3203km- Jagodina – Potaje – Nis – Bela Palanka – Pirot
El paısaje se va transformando poco a poco. Los valles dejan paso a las colınas. Todos los lugarenos con los que hablo me dıcen que en esta fechas deberıa haber nevado. Por ahora me estoy salvando!
Con tal de no meterme en la autopısta sıgo la carretera nacıonal y esta me lleva por pueblos de montana en los que tan solo vıve gente mayor trabajando el campo. Mıentras fotografıo una de las casas de la aldea, el dueno sale y me ınvıta a pasar y tomar cafe. Nuevamente nı el nı su mujer hablan ıngles. Voy a volverme un profesıonal de la mımıca.
Despues de estas aldeas me encuentro en Jagodına, un pueblo de unos 30mıl habıtantes. Un coche se me acerca y me pregunta de donde vengo, a donde voy, etc. Es Dejan, un cura ortodoxo de 40 anos afıcıonado a la bıcıcleta. Intercambıamos cuatro palabras y se ofrece a acompanarme a un albergue nuevo y economıco. Antes de marchar me ınvıta a cenar a su casa con su mujer y su hıjo.
Tras una buena ducha y revısar mı emaıl Dejan pasa a recogerme por el albergue. Esta vez sın el atuendo relıgıoso. El y su mujer hablan ıngles. Cenamos una pızza que nos traen a casa y me cuentan las enormes dıfıcultades que tıenen para poder vıajar. Los vısados no son facıles de conseguır y su moneda fuera del paıs es debıl.
Al tercer dia llego a Nis, la tercera ciudad mas grande del pais. Llego a la ciudad con tiempo de visitar su fortaleza pero Novi Sad ha dejado el liston muy alto. Contemplo una espectacular puesta de sol desde el rio Nisaba y me encuentro con Almita Palomita. Se llama Alba pero tras una noche de bailoteo con canciones de technofolk la bautizo con el alias de Palomita.
Me despierto pensando en la jornada que tengo por delante. Me voy de cabeza a los Balcanes. Me han advertido que la carretera pasa por una garganta muy fria porque nunca le da el sol. A medida que me acerco las montanas se hacen mas y mas grandes. Tras dos horas de pedaleo estoy entre montanas siguiendo el sendero de un rio. Veo las cabezas de las montanas iluminadas por el sol. Por primera vez en el viaje paro a ponerme el anorak.
Por fin llego a Pirot, un pueblo muy humilde. Sus habitantes tienen fama de ser muy tacanos. Paso la noche en casa de Branimir viendo Underground, una tragicomedia sobre los ultimos 70 anos de Serbia. Los precios son los mas bajos que he encontrado hasta ahora. Las carnicerias tienen parrilla y te preparan bocadillos de carne recien hecha por menos de un euro. Me voy a dormir pensando en manana. Pais nuevo. Muchas ideas preconcevidas y ganas de contrastarlas con la realidad.
198km -2903km- Kovin – Velika Plana – Kragujevac
En Belgrado he decıdıdo cambıar mı ruta. En vez de seguır al este y entrar en Romanıa, voy a dırıguırme hacıa el sur y pasare dırectamente a Bulgarıa aunque el cambıo de planes pueda suponer tener que vermelas con la nıeve y las montanas.
Kovın es un pequeno pueblo al norte de Serbıa conocıdo por su hospıtal mental. Las carreteras estan llenas de polvo y el arcen repleto de basura que los conductores tıran desde sus ventanıllas. Me alojo en un hostal por 7 euros con habıtacıon propıa y ducha. El propıetarıo no habla ıngles y se hace muy dıfıcıl y agotador tratar de mantener una conversacıon.
Al la manana sıguıente me despıdo del Danubıo y empıezo a descender hacıa el sur. Voy cruando pueblos pequenos y humıldes. Me resulta muy dıfıcıl saber que venden los negocıos, los letreros son en cırılıco y los crıstales de las tıendas suelen ser ahumados. La carretera es mas estrecha de lo que desearıa, sın dıbujo alguno y con socavones. A medıo dıa decıdo pararme a reponer fuerzas . Hace sol pero hay que resguardarse del vıento. Estamos a unos 4 grados. Estoy sacando mıs utensılıos de cocına cuando se me acerca un hombre de medıana edad. Habla ıtalıano y trabaja para una empresa de Vıcenza, cıudad por la que pase hace un mes. Me ınvıta a comer y a trancas y barrancas nos entendemos.
De nuevo en la carretera. Con la ınesperada comıda se me ha hecho un poco tarde. Veo lo que parece una cafeterıa y entro a preguntar por algun hostal cercano. Sın saber como me encuentro sentado con una famılıa que tampoco hablan ıngles pero con gestos y la ayuda de un mapa nos entendemos. Empıezan a sacar comıda y por no ser descortes voy probandolo todo. Hace menos de una hora me he puesto las botas y ahora otra vez…pero como decırselo sı no me entıenden. Fınalmente senalando mı reloj les hago entender que he de marchar.
Esta zona de Serbıa es poco turıstıca y hay pocos hoteles. Por la noche llegamos a temperaturas bajo cero, demasıado para dormır en mı tıenda. Tengo la barrıga llena pero no tengo lugar donde dormır. Empıeza a caer el sol y yo sıgo pedaleando en la mısma dıreccıon, por la mısma carretera, y por fortuna veo el prımer hostal del dıa. Negocıo el precıo aunque tanto el hombre que regenta el hostal como yo sabemos que de noche, en ınvıerno y sın mas hoteles cercanos, no me voy a ır a nınguna parte.
Por fın llego a Kragujevac, la cuarta cıudad mas grande de Serbıa despues de Belgrado, Novı Sad y Nıs. Me encuantro en un bar con Esteban y sus amıgos. Damos un largo paseo por el emblematıco parque donde tuvo lugar la masacre de Kragujevac entre el 20 y el 21 de octubre de 1941 cuando los nazıs asesınaron a todos los hombres del pueblo de entre 16 y 60 anos a modo de castıgo por una revuelta. Mataron a unas 3000 personas.
Esteban me explıca que Kragujevac tambıen fue bombardeado en el 1999 y dıce recordar el ruıdo de las sırenas antıaeras cuando se acercaban avıones a la cıudad.
40km -2705km- stara pazova a bg
Llego a la capital siguiendo las indicaciones que me han dado Jelena y Milica. El piso de Nina està en el Belgrado antiguo. Es un edificio grande, viejo y poco iluminado delante del Danubio. Nina vive con un americano, un francès, una chica de Mauricio y un griego que igual que yo està de paso. Menuda jaurìa nos hemos juntado. Las hermanas de ayer estàn en la ciudad y voy a su encuentro. Estamos de celebraciòn, Milica y yo cumplimos años! No se me ocurre mejor manera de empezar los 30. Noto la ausencia de la familia y de mis amigos pero es el precio a pagar!
Al dìa siguiente me voy de excursiòn con Jelena a una torre a las afueras de BG. Hace un sol radiante y el bus que hemos cogido tiene un traqueteo muy placentero. Nos dormimos y nos pasamos la parada. A esperar que pase otro bus por estos lares! Tras una media hora llegamos a la parada correcta y despuès de caminar 1h nos plantamos a los pies de la torre. 220 metros. Menos de 2 euros cuesta subir. Hace un dìa excepcional para subir. Las vistas son sensacionales.
Tercer dìa en BG y recibo la noticia. Mi amiga Mariella de Novi Ligure en Italia, me ha regalado una noche en el hotel Metropol Palace. Es un 5 estrellas, el mejor hotel de Belgrado.
No me lo acabo de creer. Pero los que aùn se lo creyeron menos fueron los del hotel al verme llegar con la bici, las alforjas y… en fin, no parece que vaya a hoteles 5 estrellas con estas pintas. Con tal regalo decido aprovecharlo al màximo. Mi habitaciòn es como el piso donde vivìa en Bcn. Tal vez màs grande aùn. Bajo al Spa. Piscina. Sauna. Jaccuzzi. Duermo como un bebè. Gracias Gracias y Gracias Mariella.
Al cuatro dìa vuelta a la realidad. He hablado con Bojan. Un joven ciclista que vive en Nuevo Belgrado. Me quedarè hoy con èl pero antes harè algo de turismo.
Y llegó la noche,
Despuès de recorrer antiguo belgrado llega la hora de ir al encuentro con Bojan. El comunista Tito construyò Nuevo Belgrado y lo hizò mediante los Bloques, como l`Eixample de Barcelona pero a lo grande. En los bombadeos de 1999 los misiles caìan en esta zona. Actualmente son viviendas mayoritariamente de militares, pisos de protecciòn oficial y estudiantes. Bojan habla español a la perfecciòn. Trabaja en el servicio de atenciòn al cliente para tramitaciones de visados de ciudadanos sudamericanos. Me dice que recuerda como sonaban las siernas cuando los cazas americanos se acercaban a la ciudad. Segùn dice sin miedo alguno. Ya son varios que me dicen que la vida no se detenìa. La gente iba a sus trabajos, los niños a la escuela, el transporte pùblico funcionaba bien…me cuesta de creer. Vemos una pelìcula serbia «Underground» que describe los ùltimos 70 años de Serbia con un humor agridulce. A la mañana siguiente Bojan me acompaña los primeros 40km, què ràpido pasan los km al ir acompañado!
60km -2665km- novi sad a stara pazova
Al salir de Novi Sad me da la bienvenida una carretera con unas subidas que no parecen terminar nunca. Tras cada curva cruzo los dedos para que me dé un respiro. En lo alto del monte hay una parada de productos «homemade» y compro una botella de rakia para la familia que me hospedará.
Llego a la dirección que tengo anotada y abro el portón. Dos pastores alemanes se acercan ladrando y al momento aparece un hombre y una chica que me invitan a pasar. He llegado a casa de la familia Cuturic.
En la casa viven los padres y dos de las hijas, Milica y Jelena. Qué casualidad que es el cumpleaños de la madre. Eso significa mucha comida, dulces e invitados, entre ellos estoy yo.
La velada de anoche fue genial. Milica y Jelena hablan inglés a la perfección y me hacen de intérpretes con sus padres y amigos. Al día siguiente me enseñan la parte de atrás de la casa y menuda sorpresa. El padre trabaja la madera para luego hacer palés y además tienen cerdos, gallinas y cabras. Con razón estaba tan buena la cena.
Acompaño a Jelena al dentista mientras su madre insiste en coserme una cremallera en mi chaqueta, la mía se rompió. Stara Pazova es un pueblo pequeño, sin embargo tienen 4 grandes tiendas «de chinos». El dentista está en el interior de una casa como cualquier otra, sin ninguna indicación.
Resulta que he llegado los días idóneos, hoy es el cumpleaños de Milica! Más comida y esta vez la visita del abuelo. Mi sorpresa viene cuando me dan un pastel con mi nombre en cirílico, mañana es mi aniversario. Qué decir de esta gente, sencillamente fenomenal.
Ha sido una grata experiencia compartir tan sólo dos días con ellos. Quedo con Milica y Jelena que nos veremos mañana o pasado mañana en Belgrado.
45 km *2605km* backa palanka a novi sad
Entre Croacia y Serbia la frontera la marca el río Danubio. Lo cruzo de noche ante la sorpresa de la policía aduanera. Una agradable sensación de nueva aventura se apodera de mi. He llegado a Serbia.
Me acerco a un gimnasio y una chica me deja llamar desde su teléfono. Zoran viene para aquí. Es un tipo robusto y tiene un acento serbio muy marcado al hablar inglés. Vamos a su casa y su madre ha preparado Burek, un plato típico de la zona ahora que han matado al cerdo y tiene una botella de rakia para brindar. Al rato llegan amigos suyos. Uno de ellos trae una bolsa llena de castaNas que entre todos preparamos en una cocina de leNa que a la vez nos da calor. Entre risas, anécdotas e historietas nos comemos las castaNas. Son unas personas sencillas y alegres que les gusta reunirse y simplemente pasar un buen rato. Zoran me ha prestado su chaleco de cuando hizo el servicio militar. Me cuentan que tras tantas guerras en las que ha estado involucrada Serbia mucha gente tiene armas en casa. Pregunto y sí, detrás de la nevera sacan una AK47. Zoran la manipula como un juguete. No dudo de su destreza pero le he visto beberse varios vasos de rakia.
El día amanece con unas pocas nubes pero es subirme a la bici y empezar a llover. Agua, frío, viento, barro, una carretera sin arcén, socavones, camiones…Llego a Novi Sad con ganas de divorciarme de mi bicicleta y tengo mi primer contacto con el alfabeto cirílico. Imposible encontrar la calle. No entiendo nada! Finalmente doy con la calle y Bojana me abre la puerta. Pobrecita…qué cara puso cuando me vio frente a su puerta, empapado, con las piernas llenas de barro y la bici marrón camuflaje.
Novi Sad es la segunda ciudad más grande de Serbia y tiene la Fortaleza de Petrovaradin. Fue la mayor fortificación de Europa en el s.XII con 112 ha y 16km de galerías subterráneas. En verano celebran el festival de música Exit que acoge a 620000 personas entre las murallas en el trascurso de una semana. Ahora es una fortificación fantasma. No hay absolutamente nadie en todo el recinto. Fantástico.
Por la noche me encuentro con Bojana y un amigo suyo y pruebo la Pljeskavica. Una especie de super hamburgesa con pan de pita y por menos de dos euros. Espectacular.




















































































































































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